8 de cada 10 estudiantes que no logran acceder a la universidad, son egresados de colegios públicos.

Imagen tomada de Comunicación Arfuch II

Hosman Martínez

En Bogotá son 27.837 jóvenes graduados que al año no logran acceder a la educación superior, el 82% está representado por 23 mil estudiantes de colegios públicos de estrato 0, 1 y 2, y el restante 18% está constituido por 4.837 jóvenes que finalizaron sus estudios de educación media en instituciones privadas.

En consecuencia 8 de cada 10 estudiantes que se gradúan como bachilleres y que no continúan sus estudios superiores inmediatamente son egresados de colegios públicos. Bogotá cuenta con 394 colegios oficiales y 1.851 instituciones privadas de educación media, permitiendo que al año se gradúen aproximadamente 83 mil estudiantes; 49 mil pertenecen a colegios oficiales y 34 mil a privados.

Sin embargo la brecha existente entre los jóvenes egresados de colegios oficiales y privados que logran acceder a la educación superior es bastante amplia. La cifra más alta de quienes no continúan sus estudios profesionales la representa la población de estrato bajo con 23 mil jóvenes, es decir, el 47% del total de los graduados anualmente de colegios distritales no pueden continuar sus estudios inmediatamente.

Situación que evidencia la amplia diferencia en oportunidades que existe entre los jóvenes de escasos recursos y quienes tienen la posibilidad de pagar la educación privada, donde lo más damnificados son los egresados de instituciones públicas. Además, de la escasa oferta de cupos para acceder a la educación superior, se suman los jóvenes que vienen de fuera de la ciudad; quienes representan entre el 30 y 35%.

“Tenemos la obligación de ampliar la oferta de escolarización superior, y no basta con hacerla en la educación primaria. Fortalecer la educación superior también es una obligación”, afirmó el concejal Hosman Martínez.

El cabildante agrega que no existe un proceso de formación continuo porque se está interrumpiendo el paso de la educación media a la superior. El proceso de ampliar la cobertura en la educación primaria y media debe ser paralelo a la de la educación superior.

La meta del Plan de Desarrollo de ofertar 25 mil nuevos cupos es ambiciosa, pero más que esto, es indispensable, necesaria y primordial, si queremos una generación educada y competitiva.