La “cultura” de la corrupción en la Alcaldía Local de Santa Fe

CORRUPCIÓN HOSMAN MARTINEZ

Los Fondos de Desarrollo Local continúan contratando con fundaciones o empresas investigadas por hallazgos fiscales o administrativos. A esto se suma, que el Distrito designa como alcaldes encargados de otras Alcaldías a quienes formulan contratos con sobrecostos para beneficio propio y de terceros.

La Alcaldía Local de Santa Fe celebró un contrato con la Fundación camino verde, ONG social cultural y ambiental; donde generó sobrecostos en los servicios que debía ofrecer el contratista. Un volante que cuesta 90 pesos, lo pagó a 1.200 pesos, es decir, 13 veces más del valor real. En este contrato se solicitaba la producción de 10 mil volantes, los cuales en el mercado real valen alrededor de 900 mil pesos, pero el Fondo de Desarrollo Local pagó 12 millones.

Además, de los sobrecostos en la papelería, también existe incremento en otros servicios como sonido, planta eléctrica y carpa; en el mercado real esto puede costar 105 millones, a diferencia, del contrato, el cual paga 184 millones, es decir, 79 millones más.

Aunque el contrato 161 suscrito por el Fondo de Desarrollo Local de Santa Fe tenía por objeto: “Prestar los servicios para la implementación del corredor cultural de la localidad, dentro del marco del proyecto programas culturales para todos y todas”. Éste tan solo invirtió el 19% del presupuesto total para incentivos de artistas, en cambio, el 80% fue destinado para la logística. Lo que demuestra un principio de mala fe desde el momento en que fue diseñado este contrato.

A esto se suma que Carlos Rodolfo Borja, alcalde responsable de este contrato, también fue designado como alcalde encargado en la Alcaldía de La Candelaria. “Es evidente que la administración actual, premia a quienes destinan mal los recursos y continúan la corrupción al interior de los Fondos de Desarrollo Local”, afirmó el concejal Hosman Martínez.

Debido a las inconsistencias del contrato, los artistas se pronunciaron ante la Contraloría de Bogotá, a través de correos electrónicos manifestaron: “¿Corredor cultural o corredor de la miseria? Cómo es posible que presenten esto, que vergüenza pedir 10 años de experiencia para que le den un reconocimiento de $600.000, qué es esto, eso no cobran ni los payasos de empresas de recreacioncitas- con el respeto debido a ellos- para que ahora pidan que nos desgreñemos en una convocatoria con tal presupuesto”

“Mientras la Administración Distrital intenta promover la cultura a través de actividades y eventos, para las Alcaldías Locales esta es la mejor excusa para robar y beneficiar a terceros” afirmó el cabildante.

Todos los contratistas que estén involucrados en posibles casos de corrupción, no deben seguir siendo contratados por el Distrito. De forma urgente se requiere una reforma a la norma; ésta podría minimizar un poco la corrupción que tiene en caos a la capital.

De lo contrario, las Alcaldías Locales continuarán contratando con empresas u ONG investigadas por hallazgos fiscales o administrativos. Y en vano queda el trabajo de la Contraloría Distrital; encargada de controlar y vigilar la gestión fiscal de Distrito. Continuando el círculo vicioso de la corrupción y permitiendo a administradores del gasto público generar contratos con sobrecostos que llegan a estar por encima del 1000% del valor real.